Author: panamaendirecto

  • BID elige a Panamá como sede de encuentro regional de ciudades en 2027

    BID elige a Panamá como sede de encuentro regional de ciudades en 2027

    La ciudad de Panamá será sede en 2027 de la Reunión Anual de la Red de Ciudades del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), un encuentro regional que reunirá a alcaldes y líderes urbanos de América Latina y el Caribe para intercambiar experiencias sobre desarrollo urbano sostenible.

    El anuncio fue realizado por el presidente del BID, Ilan Goldfajn, a través de su cuenta en la red social X, luego de sostener una reunión con el alcalde del distrito de Panamá, Mayer Mizrachi, durante su visita oficial al país. Según el funcionario, el evento congregará a representantes de más de 50 ciudades de la región.

    Goldfajn destacó que, durante el encuentro con el alcalde capitalino, se abordaron iniciativas conjuntas entre el BID y la ciudad de Panamá, entre ellas el proyecto de regeneración urbana de El Chorrillo–Cerro Ancón, que incluye la construcción de un teleférico como parte de un plan orientado a ampliar oportunidades económicas y generar empleo. También señaló que Panamá será una de las ciudades pioneras en el programa innovador del BID para Ciudades y Regiones, enfocado en integrar turismo y desarrollo urbano.

    Por su parte, el alcalde Mayer Mizrachi explicó que en la reunión se revisó la agenda de cooperación que el BID impulsa con los gobiernos locales de América Latina y el Caribe. La Alcaldía de Panamá indicó en un comunicado que la designación de la capital como sede del encuentro regional permitirá posicionar al país en el debate sobre políticas urbanas y desarrollo sostenible.

    La Red de Ciudades del BID es una plataforma creada para promover el intercambio de conocimientos y buenas prácticas entre municipios de la región, con el objetivo de fortalecer las capacidades institucionales y fomentar modelos de crecimiento urbano sostenibles.

    El encuentro previsto para 2027 reunirá a alcaldes y líderes urbanos de países que van desde México hasta Argentina. Según Mizrachi, la ciudad buscará invitar a alcaldes de distintos municipios panameños, en coordinación con el BID, con el propósito de fortalecer la articulación municipal y acercar al país a las principales redes regionales de desarrollo urbano.

    “Panamá será sede de este importante congreso que pondrá al país en el centro del desarrollo urbano regional, ya que el BID también trabaja de forma directa con los gobiernos locales y no únicamente con los Estados”, señaló el alcalde.

  • Analista chino pide “castigo severo” contra Panamá por caso de puertos del Canal

    Analista chino pide “castigo severo” contra Panamá por caso de puertos del Canal

    Un analista jurídico chino sugirió que Pekín debería considerar posponer una eventual visita del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a China y aplicar medidas de castigo “severas” contra Panamá, luego de que la Corte Suprema panameña anulara el contrato de una filial del conglomerado hongkonés CK Hutchison Holdings para operar dos puertos ubicados en los accesos del Canal de Panamá.

    La propuesta fue planteada por Tian Feilong, vicedecano de la facultad de Derecho de la Universidad Minzu, en un artículo publicado en el portal informativo Guancha.cn, con sede en Shanghái. En su análisis, el académico sostuvo que Beijing debería imponer sanciones “institucionales” contra lo que calificó como “representantes” o “proxies” de Estados Unidos en Panamá, así como sanciones secundarias contra actores estadounidenses vinculados al caso.

    El mes pasado, la Corte Suprema de Panamá declaró nulo el contrato que permitía a la empresa vinculada a CK Hutchison administrar puertos en ambos extremos del Canal. La decisión se produjo en medio de tensiones geopolíticas, mientras el presidente estadounidense Donald Trump ha reiterado que Estados Unidos debe recuperar control sobre la vía interoceánica, afirmando que esta “está operada por China”.

    La reciente estrategia de seguridad nacional de Washington también plantea la necesidad de mantener a “adversarios” alejados de territorios estratégicos, como el Canal de Panamá y Groenlandia.

    En su artículo, Tian atribuyó la decisión judicial panameña a la influencia de Estados Unidos y propuso que China ejerza presión en áreas donde Washington requiere cooperación de Beijing, como comercio, tecnología, materias primas y asuntos globales. Incluso sugirió reexaminar los mecanismos de cooperación comercial entre ambos países y reconsiderar la visita de Trump a China prevista para este año.

    El académico planteó además la posibilidad de investigar y sancionar a empresas o personas que, según su criterio, hayan contribuido a afectar intereses chinos en el extranjero, señalando que el caso de Panamá podría tener implicaciones para la posición internacional de inversión de China y para la Iniciativa de la Franja y la Ruta en América Latina.

    Según Tian, la decisión panameña reflejaría una forma de “coerción geopolítica” y evidenciaría una intensificación de la rivalidad estratégica entre China y Estados Unidos. También afirmó que Panamá habría asumido un papel central en esa confrontación.

    Medios internacionales han informado que empresas estatales chinas habrían suspendido conversaciones sobre nuevos proyectos en Panamá, una medida que Tian calificó como legítima dentro del derecho internacional y la legislación china sobre sanciones extranjeras. El analista sugirió que podrían adoptarse nuevas sanciones contra instituciones, empresas e individuos panameños.

    La reacción oficial de Panamá no se hizo esperar. La semana pasada, el presidente José Raúl Mulino respondió a las críticas señalando que “Panamá es un país digno y no permitirá ser amenazado por ningún país del mundo”.

    Por su parte, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, manifestó que Washington se siente “alentado” por la decisión de la Corte Suprema panameña.

    En paralelo, Trump sostuvo recientemente una conversación telefónica con el presidente chino Xi Jinping y anunció en redes sociales que ambos discutieron un viaje que planea realizar a China en abril, mientras Xi también podría visitar la Casa Blanca hacia finales de este año.

    Tian concluyó que la disputa en torno al Canal de Panamá forma parte de una competencia estratégica más amplia entre China y Estados Unidos, que —según su análisis— se extiende a los ámbitos comercial, tecnológico y financiero.

  • Declaran culpable en E.U. a Cholo Chorrillo presunto exlíder de la mayor organización de narcotráfico de Panamá

    Declaran culpable en E.U. a Cholo Chorrillo presunto exlíder de la mayor organización de narcotráfico de Panamá

    Un jurado federal en Estados Unidos declaró culpable a Jorge Rubén Camargo-Clarke, de 46 años, señalado como exlíder de la mayor organización de narcotráfico de Panamá, por un cargo de conspiración para distribuir cocaína con el propósito de importarla ilegalmente a territorio estadounidense, informó el Departamento de Justicia.

    Camargo-Clarke, conocido con el alias “Cholo Chorrillo, permanece bajo custodia federal desde marzo de 2023, cuando fue extraditado desde Costa Rica tras su captura en ese país.

    De acuerdo con las pruebas presentadas durante un juicio de cuatro días, el acusado dirigía a la banda Bagdad, considerado por las autoridades como la mayor estructura de tráfico de drogas en Panamá. Desde esa posición, coordinaba las actividades de aproximadamente 4,000 narcotraficantes en Panamá y Colombia, quienes operaban dentro de la red criminal dedicada al traslado de cocaína hacia el norte del continente.

    La investigación determinó que Camargo y su organización controlaban la importación y exportación de cocaína a lo largo de gran parte de la costa pacífica panameña. Solo en 2017, las fuerzas de seguridad de Panamá incautaron cerca de 7.9 toneladas de cocaína en zonas bajo la influencia del grupo.

    Según la fiscalía estadounidense, el acusado utilizaba BlackBerry Messenger para comunicarse con proveedores de cocaína en Colombia y con otros conspiradores para coordinar el traslado de miles de kilogramos de droga desde Colombia hacia Panamá, Costa Rica, El Salvador y otros destinos, con el objetivo final de introducirla en Estados Unidos. También se le atribuye la coordinación directa de múltiples envíos marítimos de gran escala desde Colombia y la instrucción a colaboradores sobre dónde entregar, ocultar y transferir la droga a lo largo de las rutas de tráfico.

    Entre los decomisos vinculados al caso, las autoridades destacaron la incautación de más de 200 kilogramos de cocaína en noviembre de 2017, hallados en un escondite subterráneo en el área del río Caimito, en Panamá, cargamento que —según la acusación— Camargo había ordenado trasladar desde Colombia con destino al mercado estadounidense.

    El juez federal de distrito André Birotte Jr. programó la audiencia de sentencia para el 12 de junio, fecha en la que Camargo-Clarke enfrenta una pena mínima obligatoria de 10 años de prisión federal y una condena máxima de cadena perpetua.

    La investigación fue liderada por la Southern California Drug Task Force, bajo la coordinación de la Administración para el Control de Drogas (DEA), con apoyo de la oficina de la DEA en Panamá y de instituciones panameñas como el Servicio Nacional Aeronaval (SENAN), la Dirección de Investigación Judicial de la Policía Nacional, el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses (IMELCF) y el Ministerio Público. El arresto y la extradición desde Costa Rica se lograron mediante la cooperación entre el Departamento de Justicia de Estados Unidos y el gobierno costarricense.

    El caso forma parte de iniciativas federales estadounidenses dirigidas a combatir carteles, organizaciones criminales transnacionales y redes de tráfico de drogas y personas, incluyendo la operación nacional denominada “Take Back America”, orientada a fortalecer la persecución penal contra estas estructuras criminales.

  • Crisis de combustible obliga a Cuba a reducir su infraestructura turística

    Crisis de combustible obliga a Cuba a reducir su infraestructura turística

    El Gobierno de Cuba comenzó a cerrar de manera parcial algunas instalaciones hoteleras y a reubicar turistas internacionales en otros complejos como parte de un plan de ahorro energético adoptado en medio de la crisis de combustible que atraviesa el país, según confirmaron fuentes del sector turístico.

    La medida fue anticipada por el viceprimer ministro y titular de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva Fraga, quien explicó en la televisión estatal que se implementó un programa para reducir el consumo energético en el turismo, concentrar operaciones en menos instalaciones y optimizar la temporada alta que actualmente vive la isla.

    Aunque el funcionario no detalló el alcance de la estrategia, fuentes vinculadas al sector indicaron que desde el viernes se inició el cierre temporal de algunos hoteles y el traslado de visitantes hacia otros centros turísticos, principalmente en Varadero y en los cayos del norte de Cuba.
    Entre las cadenas internacionales con presencia en el país figuran las españolas Meliá e Iberostar, así como la canadiense Blue Diamond, entre otras.

    Turismo en retroceso

    La decisión ocurre en un contexto de deterioro sostenido del turismo cubano, históricamente uno de los principales motores de la economía nacional.
    En 2025, el país registró 1,8 millones de visitantes internacionales, la cifra más baja desde 2002 si se excluyen los años de la pandemia.

    Durante el primer semestre de ese año, la ocupación hotelera cayó siete puntos porcentuales, situándose en 21,5 %, lo que confirmó la tendencia descendente que se arrastra desde hace varios años.

    Los principales mercados emisores de turistas fueron Canadá, con 754.010 visitantes, y Rusia, con 131.882, aunque ambos registraron caídas interanuales de 12,4 % y 29 %, respectivamente.

    El declive comenzó después de 2018, cuando Cuba alcanzó un récord histórico de 4,7 millones de turistas, impulsado por el acercamiento diplomático con Estados Unidos durante la administración de Barack Obama. Posteriormente influyeron las sanciones adoptadas por Donald Trump en su primer mandato, el impacto de la pandemia de covid-19, la crisis económica interna y la reducción de rutas aéreas.

    Crisis energética y plan de emergencia

    Las medidas en el sector turístico forman parte de un plan anticrisis impulsado por el Gobierno cubano ante la escasez de combustible y los problemas estructurales de generación eléctrica que enfrenta el país desde mediados de 2024, debido a fallas en sus centrales termoeléctricas y la falta de divisas para importar petróleo.

    La situación se agravó tras la pérdida de suministro energético procedente de Venezuela y la orden ejecutiva firmada el 29 de enero por el presidente estadounidense Donald Trump, que amenaza con imponer aranceles a países que vendan petróleo a Cuba.

    El plan de contingencia incluye también racionamiento de combustible, teletrabajo en instituciones estatales y clases universitarias semipresenciales.

    Al anunciar estas acciones, el presidente Miguel Díaz-Canel evocó el concepto de la “opción cero”, una estrategia de supervivencia económica inspirada en el Periodo Especial de los años noventa, cuando la caída del bloque soviético provocó una profunda crisis en la isla.

    El turismo sigue siendo considerado una pieza clave para la recuperación económica de Cuba, por su aporte al producto interno bruto (PIB) y por la generación de divisas, junto con las remesas y la exportación de servicios profesionales.

  • Inspección legislativa a albergue de Tocumen deriva en investigación del Ministerio Público

    Inspección legislativa a albergue de Tocumen deriva en investigación del Ministerio Público

    El Ministerio Público inició una investigación relacionada con posibles irregularidades en el Centro de Atención Integral (CAI) de Tocumen, luego de una denuncia presentada por la diputada Alexandra Brenes tras una inspección al albergue realizada junto a integrantes de la Comisión de la Mujer de la Asamblea Nacional.

    La Procuraduría General de la Nación informó el domingo 8 de febrero que ordenó diligencias inmediatas para verificar los señalamientos y determinar si existen hechos que puedan constituir delitos. La investigación, indicaron las autoridades, se desarrolla con especial atención a la protección de personas en situación de vulnerabilidad, particularmente niños, niñas y adolescentes bajo custodia estatal.

    Como parte de las primeras actuaciones, funcionarios del Ministerio Público, junto con especialistas forenses y peritos técnicos, se trasladaron al CAI de Tocumen para recopilar información, realizar inspecciones y documentar las condiciones observadas dentro de la instalación.

    La institución señaló que el proceso investigativo se llevará a cabo respetando el debido proceso y continuará hasta esclarecer completamente los hechos denunciados y establecer eventuales responsabilidades.

    Por su parte, el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) anunció medidas administrativas ante la situación. La ministra Beatriz Carles, quien preside la junta directiva de la Senniaf, convocó para este lunes 9 de febrero una reunión extraordinaria para analizar los señalamientos y definir acciones inmediatas.

    La convocatoria se produjo después de que la diputada Brenes hiciera públicos cuestionamientos sobre el funcionamiento del albergue, incluyendo un supuesto caso de abuso contra menores. Según el Mides, la sesión busca evaluar la situación del centro y adoptar decisiones orientadas a garantizar la seguridad y el bienestar de los residentes.

    La entidad reiteró que la protección del interés superior de la niñez y la adolescencia constituye una prioridad del Estado y aseguró que mantendrá colaboración plena con las autoridades judiciales durante el desarrollo de la investigación.

    De acuerdo con la legisladora denunciante, la inspección al albergue permitió identificar problemas como el deterioro de la infraestructura, limitaciones en la disponibilidad de personal capacitado y la convivencia de menores de edad con adultos dentro de un mismo espacio, condiciones que —según advirtió— no cumplen con los estándares adecuados de atención y protección.

  • Seattle derrota a New England y gana su segundo Super Bowl

    Seattle derrota a New England y gana su segundo Super Bowl

    La noche comenzó mucho antes del primer golpe al balón. En el Levi’s Stadium, la previa del Super Bowl LX tenía aire de historia: los Seattle Seahawks buscaban su segundo título y los New England Patriots intentaban convertirse en el equipo más ganador de la NFL. Cuando los equipos saltaron al campo, el ambiente ya era de final clásica: defensa contra tradición, disciplina contra experiencia.

    Primer cuarto: la defensa marca el tono

    Desde la primera serie ofensiva quedó claro el libreto del partido. Seattle recibió el balón y avanzó con paciencia, combinando corridas y pases cortos hasta cruzar el medio campo. La ofensiva no logró entrar a la zona de anotación, pero el primer field goal abrió el marcador: 3-0.

    La respuesta de New England fue inmediata, aunque breve. Drake Maye encontró un par de avances por tierra y por aire, pero la presión de la línea defensiva de Seattle apareció temprano con capturas que obligaron al despeje. El primer cuarto terminó con la sensación de que cada yarda costaría demasiado.

    Segundo cuarto: control sin espectáculo

    El partido se convirtió en un duelo de trincheras. Seattle logró sostener drives largos apoyado en el juego terrestre de Kyle Walker, moviendo el reloj y el campo, aunque nuevamente sin llegar al touchdown. Dos field goals más ampliaron la ventaja a 9-0 antes del descanso.

    Los Patriots, mientras tanto, no encontraban respuestas ofensivas. Maye enfrentaba una presión constante y la ofensiva apenas conseguía primeros downs aislados. Al llegar el medio tiempo, la defensa de Seattle dominaba completamente el ritmo del juego.

    Tercer cuarto: la muralla se mantiene

    Tras el descanso, el guion no cambió. Seattle armó una larga serie ofensiva que terminó en su cuarto field goal, colocando el marcador 12-0. La defensa de los Seahawks continuaba impenetrable: capturas, presiones y coberturas cerradas mantenían a los Patriots sin respuestas.

    El momento más crítico para New England llegó cuando Drake Maye perdió el balón en un fumble cerca del final del tercer cuarto. Aunque Seattle no capitalizó inmediatamente, el mensaje era claro: el control emocional y táctico estaba del lado del equipo de Mike Macdonald.

    Cuarto cuarto: el partido se rompe

    El último período comenzó con la jugada que cambió la narrativa ofensiva del partido. Sam Darnold conectó con AJ Barner para el primer touchdown del juego, ampliando la ventaja a 19-0. Parecía el golpe definitivo.

    Los Patriots reaccionaron con un touchdown propio para poner el marcador 19-7, pero la esperanza duró poco. En la siguiente serie clave, Maye lanzó un pase interceptado que fue devuelto hasta la zona de anotación. Con la conversión posterior, Seattle tomó una ventaja casi irreversible de 29-7.

    El resto del cuarto fue una combinación de control del reloj por parte de Seattle y desesperación de New England. Los Patriots lograron un touchdown tardío para dejar el marcador 29-13, pero el resultado ya estaba decidido.

    El cierre: revancha y título

    Cuando el reloj llegó a cero, los Seahawks celebraron en el centro del campo. La defensa había sido la protagonista absoluta: cinco capturas sobre Drake Maye, múltiples pérdidas de balón forzadas y un control total del ritmo del partido.

    El triunfo significó el segundo Super Bowl en la historia de Seattle y una revancha simbólica por la derrota ante New England en el Super Bowl XLIX de 2015. Para los Patriots, en cambio, fue una oportunidad perdida de quedarse solos como la franquicia más ganadora de la NFL.

    El marcador final —Seattle 29, New England 13— resumió una noche en la que la defensa de los Seahawks no solo ganó el partido: lo definió desde el primer minuto hasta el último.

  • La vacuna TAK-003 y el futuro del control del dengue en Panamá

    La vacuna TAK-003 y el futuro del control del dengue en Panamá

    Contexto Histórico: De la eliminación a la reemergencia

    Panamá posee una historia emblemática en la lucha contra el dengue. A principios del siglo XX, gracias a las agresivas medidas de control de vectores lideradas por William Gorgas durante la construcción del Canal, el país logró eliminar no solo la fiebre amarilla, sino también al mosquito Aedes aegypti. «En 1958, Panamá logró exterminar el mosquito y dio por terminada la campaña de erradicación, pero no mantuvo un sistema adecuado de vigilancia y como consecuencia el país volvió a reinfestarse en 1968, reiniciando el programa de eliminación y erradicación del mosquito, pero con nuevas reinfestaciones en 1972, 79, 80, 81 y 82.» (Revista Médica de Panamá, 14:67-78, 1989/Dutary et al.)

    En 1985, el Aedes aegypti fue reintroducido al territorio nacional. Se cree que su entrada ocurrió a través del comercio internacional, específicamente por la importación de llantas usadas que contenían huevos del mosquito, los cuales pueden sobrevivir en condiciones de sequedad por largos periodos. Desde entonces, el dengue pasó de ser una enfermedad controlada a una endemia persistente, con brotes cíclicos que han aumentado en severidad y frecuencia, haciendo necesaria la búsqueda de nuevas herramientas como la vacunación.

    1. Detalles y metodología del estudio TIDES

    El estudio TIDES (Tetravalent Dengue Immunization Study) es la base científica de la vacuna TAK-003 (comercialmente Qdenga, de Takeda). Panamá fue pieza clave en este desarrollo clínico, liderado por el Dr. Xavier Sáez-Llorens a través de Cevaxin.

    • Diseño: Estudio de Fase 3, doble ciego, aleatorizado y controlado con placebo.

    • Población: Participaron más de 20,000 niños y adolescentes (4 a 16 años) en 8 países endémicos de América Latina y Asia.

    • Esquema: Dos dosis con un intervalo de 3 meses.

    • Objetivo: Evaluar la eficacia contra el dengue confirmado por cualquier serotipo, independientemente de si la persona tuvo infección previa (seropositivos) o no (seronegativos).

    2. Hallazgos detallados y efectividad

    Con un seguimiento de hasta 7 años (datos actualizados a finales de 2025), los resultados muestran:

    • Eficacia Global: Prevención del 61.2% de los casos de dengue sintomático.

    • Impacto Hospitalario: Su mayor fortaleza es la reducción del 84.1% de las hospitalizaciones, dato vital para aliviar la carga del sistema de salud pública.

    • Efectividad por Serotipo: Muy alta para DENV-1 y DENV-2. No obstante, muestra una eficacia moderada para DENV-3 y datos menos robustos para DENV-4.

    3. Consideraciones negativas y limitaciones

    • El desafío del Serotipo 3: En participantes seronegativos (sin infección previa), la eficacia contra el serotipo 3 fue estadísticamente nula o muy baja. Esto es crítico para Panamá, donde el DENV-3 tiene actualmente una alta circulación.

    • Inmunidad decreciente: Se ha observado que la protección contra cuadros leves disminuye con el tiempo, lo que plantea la posible necesidad de dosis de refuerzo.

    • Seguridad: Aunque es segura y los efectos adversos son leves (dolor local, fiebre leve), su eficacia varía según el historial inmunológico del paciente.

    4. Factores para la decisión en Panamá

    La implementación de la TAK-003 en el esquema nacional de vacunación debe considerar:

    • Situación epidemiológica: Aunque Panamá cerró 2025 con una reducción del 51% en muertes respecto a 2024 (28 defunciones vs. 53), el riesgo sigue siendo alto debido al cambio climático.

    • Costo y sostenibilidad: Qdenga es una vacuna de alto costo (est. $30-$50 por dosis). La Ley 48 de 5 de diciembre de 2007 de Panamá exige que el Estado garantice presupuesto permanente para cualquier vacuna nueva en el esquema. El análisis costo-beneficio sugiere que el ahorro en cuidados intensivos justifica la inversión.

    • Impacto en la concientización: Existe el riesgo de que la población desarrolle una «falsa seguridad» y abandone la eliminación de criaderos. La vacuna debe promocionarse como un complemento, no como un reemplazo de la eliminación manual de focos de reproducción del mosquito.

    • Recomendación: Iniciar con una implementación focalizada en regiones de alta incidencia (Panamá Metro, San Miguelito, Colón) y mantener una vigilancia genómica activa para monitorear el comportamiento de los serotipos circulantes.

    La inclusión de la TAK-003 es técnicamente viable y necesaria para reducir la morbi-mortalidad en Panamá. Sin embargo, su éxito depende de una negociación de precios estableciendo claramente la relación costo-beneficio, y de una comunicación clara a la población que refuerce que la «no producción y la destrucción de criaderos sigue siendo la defensa principal contra el dengue»

    *Médico epidemiólogo y salubrista. Jefe del departamento de Salud y Atención Integral de la Población-MINSA. Director médico en MiniMed Corp.

  • Previa: guía intergaláctica del Super Bowl LX

    Previa: guía intergaláctica del Super Bowl LX

    Seattle no llega a este Super Bowl por inercia. Llega porque, durante toda la temporada, fue el equipo más estable de la NFC. No el más espectacular. El más confiable. Su defensa número uno no es un eslogan, es una realidad estadística y estructural. Es el equipo que menos puntos permitió en temporada regular. Es el equipo que mejor defendió la zona roja. Es el equipo que más consistente fue presionando al quarterback sin desproteger el fondo del campo.

    Mike Macdonald construyó una defensa que no vive de jugadas heroicas, sino de control de espacios. La secundaria con Devon Witherspoon y Tariq Woolen no solo limita yardas, obliga a los quarterbacks rivales a sostener la bola más tiempo. Eso, combinado con un pass rush disciplinado, genera errores forzados más que errores regalados. Seattle no persigue el turnover. Lo provoca.

    Esa solidez defensiva le permite a la ofensiva jugar sin urgencias artificiales. Sam Darnold no está cargando el equipo sobre los hombros. Está ejecutando dentro de un sistema que le reduce el riesgo. Seattle no le pide que gane el partido. Le pide que no lo pierda. Esa es una diferencia enorme en un Super Bowl.

    Darnold tuvo una sólida temporada en su primer año con Seattle porque el contexto cambió. No se le exige improvisación constante. Se le exige lectura correcta, pases intermedios, manejo del ritmo. Cuando la defensa te mantiene en partidos de baja anotación, el margen de error del quarterback se amplía.

    El juego terrestre con Kenneth Walker III es clave en este punto. No es solo producción de yardas. Es control de tempo. Seattle no corre para sumar estadísticas. Corre para administrar posesiones, para desgastar la línea frontal rival y para proteger a su quarterback de situaciones obvias de pase largo.

    En playoffs, Seattle no tuvo que sobrevivir a tres rondas. Descansó y luego ganó con autoridad a 49ers y en un partido cerrado a unos Rams que se esperaba fuesen finalistas.

    New England: reconstrucción acelerada, ejecución bajo presión

    Lo de los Patriots es uno de los saltos competitivos más bruscos que se han visto en la NFL reciente. Pasar de 4–13 a 14–3 no es producto de casualidad ni de calendario favorable. Es producto de una reconstrucción bien dirigida desde el banquillo.

    Mike Vrabel no llegó a instalar un sistema sofisticado. Llegó a imponer una cultura. Disciplina, agresividad situacional y tolerancia al riesgo controlado. New England no es una defensa dominante, pero sí es una defensa que juega con intención. Pasaron de ser una unidad irrelevante a una top cinco en puntos permitidos. No porque tengan estrellas en cada posición, sino porque juegan como bloque.

    La agresividad en cuartos downs refleja una lectura clara del contexto de la liga. Vrabel entiende que en una NFL de paridad extrema, hay que robar posesiones. No se puede jugar conservador esperando que el talento individual resuelva.

    Y ahí entra Drake Maye. Su temporada no es solo productiva en números. Es definitoria en momentos. Dos series ganadoras. Una remontada en el último cuarto. Ese tipo de producción no se explica por casualidad. Habla de un quarterback que procesa bien bajo presión, que no se acelera cuando el partido se rompe, que entiende cuándo ser agresivo y cuándo proteger el balón.

    El problema estructural para New England es el contexto del Super Bowl. No es lo mismo ejecutar bien contra defensas buenas que hacerlo contra la mejor defensa de la liga, en un escenario donde cada error se magnifica. Maye no ha enfrentado en playoffs una secundaria con el nivel de disciplina y cobertura que tiene Seattle.

    Además, el camino de los Patriots fue mucho más exigente físicamente. Chargers, Texans, Broncos. Tres partidos de alta intensidad, dos definidos en el margen mínimo. New England llega con más desgaste acumulado mientras que Seattle llega más fresco.

    El partido dentro del partido

    Este Super Bowl LX se define en tres capas tácticas.

    Primero, la capacidad de Seattle para cerrar el juego corto de Drake Maye. Los Patriots viven mucho del pase rápido, del timing en rutas cortas y del uso del quarterback en movimiento. Seattle es, precisamente, uno de los equipos que mejor rompe ese tipo de ofensivas, porque su secundaria no depende de ayudas constantes. Si Seattle logra obligar a Maye a sostener la bola, el pass rush va a aparecer.

    Segundo, el control del juego terrestre. Seattle necesita establecer a Walker no solo para avanzar el balón, sino para limitar el tiempo de posesión de New England. Mientras menos veces toque la bola Maye, menos oportunidades tiene de romper el partido con una serie explosiva.

    Tercero, la batalla del error. Este no es un Super Bowl para intercambios de golpes. Es un Super Bowl de precisión. El equipo que cometa el primer error no forzado va a jugar el resto del partido cuesta arriba. En este tipo de finales, la narrativa del underdog suele romperse por detalles: una intercepción innecesaria, un fumble en campo propio, una cobertura perdida en tercer down.

    Experiencia estructural contra inercia emocional

    Seattle llega con la serenidad de un proyecto que ha sido sólido todo el año. New England llega con el impulso emocional de una reconstrucción que superó expectativas. En playoffs, el impulso emocional ayuda. En un Super Bowl, la estructura suele pesar más.

    No se trata de talento contra talento. Se trata de sistema contra sistema. Seattle propone un partido lento, físico, de desgaste. New England necesita romper ese ritmo para no quedar atrapado en una guerra de trincheras que favorece a la defensa más disciplinada.

    Este Super Bowl no va a definirse por highlights. Se va a definir por secuencias de ocho o diez jugadas, por drives largos, por terceros downs cerrados, por red zone defense. Es un Super Bowl de entrenadores, no de viralidad.

    El equipo que logre imponer su ritmo durante el primer cuarto va a condicionar todo el desarrollo del partido. Y en ese tipo de contexto, Seattle llega mejor preparado para jugar incómodo, para ganar sin lucirse, para cerrar partidos sin dramatismo innecesario.

    Análisis Táctico

    Si el partido se mira con lupa, lo primero que salta no es el nombre del quarterback, sino la geometría. Seattle y New England no están construidos para intercambiar golpes en campo abierto; están construidos para obligarte a jugar donde menos te conviene. Por eso este Super Bowl tiene olor a partida de ajedrez con pads: el que imponga el mapa del campo, impone el partido.

    Seattle, bajo Macdonald, no “defiende” como verbo genérico. Seattle administra ventanas. La defensa está diseñada para que el quarterback rival vea lecturas que parecen abiertas y se cierren un segundo después, y ese segundo es donde se define un Super Bowl. La clave no es solo si Maye completa pases cortos, sino si esos pases cortos se convierten en ritmo. El ataque de New England vive de convertir dos o tres rutas rápidas en una secuencia continua que evita el pass rush y hace que la defensa entre en modo reactivo. Seattle quiere exactamente lo contrario: que el primer down sea de dos o tres yardas, que el segundo down sea incómodo, y que el tercer down te obligue a sostener la bola medio latido más. Ese “medio latido” es la diferencia entre un pase a la banda y una pelota flotada al centro que se convierte en turno extra.

    Ese plan se sostiene en una idea que mucha gente subestima: la defensa de Seattle es agresiva sin ser ansiosa. La presión no se trata únicamente de sacks; se trata de desplazar el punto donde Maye quiere plantar los pies. Si New England construye su eficiencia en timing, Seattle quiere que el reloj interno del quarterback suene antes. La pregunta real es si Maye puede mantener su mecánica cuando el primer read se ensucia. No cuando lo golpean. Antes. Cuando el bolsillo todavía existe, pero ya no es cómodo. Ahí es donde los quarterbacks jóvenes suelen revelar su techo o su límite, porque el error no viene de un mal brazo, viene de una lectura apresurada.

    Del lado de New England, la defensa de Vrabel tiene un problema estructural y una oportunidad táctica. El problema es que Seattle no exige que Darnold sea un héroe; exige que sea consistente. Y cuando un ataque no se autodestruye, tu defensa deja de vivir de “momentos” y empieza a vivir de ganar downs. La oportunidad es que Darnold, por más que haya tenido su mejor temporada, sigue siendo un quarterback cuya calidad se altera cuando le cambias la foto post-snap. Si Vrabel logra que Darnold vea una cosa pre-snap y otra cosa después de la jugada, el juego se puede partir aunque Seattle esté corriendo bien. Ahí el detalle importante no es la cantidad de blitz, sino el tipo de blitz. Mandar cinco por mandar cinco es regalarte. Mandar cinco para obligar un lanzamiento específico, con una trampa en la ventana intermedia, es cómo se roban posesiones en partidos cerrados.

    La batalla más subestimada del juego va a estar en el primer contacto. No me refiero a la línea ofensiva contra la línea defensiva como cliché, sino a la calidad del primer tackle. Seattle con Walker necesita que sus acarreos “malos” no sean negativos. Si el juego terrestre produce dos y cuatro yardas con consistencia, Seattle mantiene su libreto vivo y convierte el partido en una caminata controlada. New England necesita lo contrario: que el primer contacto sea detrás de la línea o en la línea, para obligar a Seattle a entrar en un guion donde Darnold tiene que convertir terceros y siete una y otra vez. Esa distancia, ese “tercero y siete”, es el lugar donde las defensas de Macdonald históricamente se sienten más cómodas, pero también donde el partido se vuelve más volátil, porque cualquier error de protección o cualquier lanzamiento tarde se convierte en cambio de posesión.

    En ataque, la manera más realista en que New England puede romper el partido no es por una bomba vertical, sino por estrés horizontal. Seattle es fuerte cerrando rutas, pero como toda defensa agresiva puede sufrir cuando tiene que perseguir laterales repetidos y luego absorber un corte vertical al centro. Si Maye logra estirar el campo hacia los costados con conceptos que obliguen a los linebackers a declarar temprano, aparece el espacio donde el pase intermedio se vuelve viable. Ese es el punto: New England no necesita 40 yardas de una vez. Necesita cuatro jugadas de 9 a 13 yardas que obliguen a Seattle a ajustar. Cuando Seattle ajusta, abre otra cosa. El ataque de los Patriots tiene que vivir de esa cadena de consecuencias, porque si se queda en pases de cinco yardas sin amenaza real, Seattle se va a sentar en esas rutas y el partido se va a achicar.

    Ahora, el corazón del Super Bowl probablemente esté en la zona roja, no en el medio campo. Seattle fue élite defendiendo ahí porque entiende que la zona roja no es un lugar del campo, es un conjunto de restricciones. Hay menos espacio, las ventanas se cierran antes, y la defensa puede jugar más agresiva porque la amenaza profunda es limitada. Para un quarterback joven, la zona roja es donde la paciencia se convierte en peligro: aguantas demasiado y te comes el sack; sueltas rápido y la pelota va a un defensor. New England, si quiere sobrevivir, tiene que convertir viajes en touchdowns, no en field goals. Y para convertirlos, muchas veces no necesitas un pase brillante; necesitas que tu primera jugada en la yarda 12 gane cuatro yardas. Esa ganancia pequeña hace que todo el menú de jugadas sea viable. Si tu primera jugada es incompleta o negativa, la zona roja se vuelve un corredor estrecho donde la defensa manda.

    Del lado de Seattle, el gran dilema es cómo administrar a Darnold cuando el partido se ponga tenso. En un Super Bowl, incluso los ataques “equilibrados” tienen un momento donde deben lanzar en una situación obvia. Ahí la pregunta no es si Darnold puede completar el pase, sino si puede hacerlo sin darle a New England la energía que vive de los cambios de posesión. Los Patriots han ganado partidos este año porque sobrevivieron el caos y lo convirtieron en momentum. Seattle no puede permitir que el juego se convierta en un intercambio emocional de golpes, porque el equipo que viene de la ruta más dura, paradójicamente, suele estar más cómodo en ese tipo de partido.

    Y finalmente está el tema que los ultra metidos no ignoran: la gestión de cuarto down y la gestión del reloj como arma táctica, no como trámite. Vrabel tiende a ser agresivo, pero no puede serlo por identidad; tiene que serlo por lectura del partido. Si Seattle está controlando posesiones, cada cuarto down no convertido es una sentencia doble: pierdes puntos potenciales y le regalas a Seattle el ritmo que quiere. En cambio, si New England logra forzar un par de punts tempranos y el juego entra en una secuencia de posesiones cortas, la agresividad en cuarto down se vuelve un acelerador legítimo. Del lado de Seattle, el manejo del reloj no es solo para “comer tiempo”; es para evitar que Maye tenga posesiones extra. En un partido con total bajo, una posesión extra puede ser el partido.

    Este Super Bowl, en su núcleo, es una pelea por quién define qué tipo de incomodidad se juega. Seattle quiere incomodidad lenta: drives largos, tercera oportunidad difícil para el rival, puntos que caen como goteo. New England quiere incomodidad nerviosa: partido de posesiones cortas, decisiones agresivas, un par de jugadas que cambian la temperatura del estadio. Si el juego se parece al primero, Seattle está en su hábitat. Si el juego se parece al segundo, New England tiene una puerta abierta.

    … Ahh si, Bad Bunny tambien se va a presentar.

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  • Audiencia del caso Odebrecht se centra en transferencias y financiamiento político

    Audiencia del caso Odebrecht se centra en transferencias y financiamiento político

    La audiencia del viernes 6 de febrero de 2026 continuó con la presentación de testigos periciales dentro del proceso judicial relacionado con el caso Odebrecht. La sesión inició con el protocolo habitual de verificación de las partes presentes: representantes del Ministerio Público, abogados defensores, querellantes, defensores públicos e imputados.

    El abogado Basilio Henríquez González, defensor de Carlos Dubois Sierra, retomó el interrogatorio al perito Manuel Erasmo Moreno, quien explicó que su informe complementario se basó en la indagatoria de Olivio Rodríguez Jr., así como en declaraciones relacionadas con aportes a campañas políticas y testimonios de Andrés Campo Ravelo.

    Según Moreno, Rodríguez Jr. manifestó desconocer la procedencia de los fondos investigados y, tras revisar las empresas vinculadas, no encontró irregularidades. El perito sostuvo que, si Rodríguez Jr. no tenía conocimiento del origen de los recursos, “menos podría tenerlo el señor Carlos Dubois Sierra”. También indicó que transferencias señaladas en informes de autoridades estadounidenses ocurrieron entre 2010 y 2014, período posterior a los hechos atribuidos al imputado.

    Durante el contrainterrogatorio, la fiscal Tania Palacios cuestionó al perito sobre depósitos en cuentas de la empresa Strategic Management, reconociendo este que no profundizó en el origen de dichos fondos ni pudo confirmar la procedencia del dinero ingresado a empresas vinculadas a Dubois. Asimismo, señaló no poder asegurar si los informes de financiamiento de campaña del candidato aforado fueron entregados al Tribunal Electoral con el detalle completo de las donaciones.

    Posteriormente, declaró el economista Edulo Castillo, presentado por la defensa de Rodrigo Díaz. Castillo explicó un análisis financiero realizado entre 2007 y 2008 y se refirió a operaciones relacionadas con la casa de valores Mundial de Valores, la cual —según indicó— debía cumplir con las normas establecidas en la Ley 42 de 2000 sobre prevención de blanqueo de capitales.

    El perito señaló que parte de los fondos manejados por esa empresa fueron transferidos a la sociedad Villa Loly, y mencionó que, de acuerdo con la indagatoria de Campo Ravelo, se habría entregado 1.36 millones de dólares al fallecido político y empresario Hugo Torrijos Richard. Añadió que la participación de Torrijos Richard como socio en operaciones empresariales era considerada normal dentro del ámbito financiero en ese momento.

    En el interrogatorio de la fiscal Jenisbeth Malek, se intentó establecer si Rodrigo Díaz, directivo de Mundial de Valores, tenía conocimiento del ingreso de fondos a cuentas vinculadas a sus empresas. Entre los movimientos mencionados figuró un pago de 2.5 millones de dólares por la venta de un terreno turístico.

    La jornada continuó con el testimonio de la perito contable Tatiana Chérigo García, presentada por la defensa de Carlos Carrillo. La especialista, con formación en auditoría forense y funcionaria del Ministerio de Comercio e Industrias, describió la relación financiera entre la empresa Ricamar y el partido Cambio Democrático, señalando que esta compañía gestionaba pagos de publicidad política en medios de comunicación, posteriormente cubiertos con donaciones al partido.

    Chérigo indicó que estas operaciones fueron auditadas por la firma KPMG. Sin embargo, durante el interrogatorio fiscal reconoció que no investigó a profundidad el origen de los fondos manejados por Caribbean Holding, empresa desde la cual se habrían efectuado pagos por aproximadamente dos millones de dólares. También admitió dificultades para precisar montos de ITBMS en documentos examinados debido a información ilegible.

  • Testimonios periciales y financieros marcan nueva jornada del juicio por el caso Odebrecht

    Testimonios periciales y financieros marcan nueva jornada del juicio por el caso Odebrecht

    En la continuación del juicio relacionado con el caso Odebrecht, este jueves 5 de febrero se desarrolló una jornada centrada en la presentación de pruebas técnicas y testimonios de expertos ante la jueza Baloisa Marquínez.

    El perito contable Alvin Ibarra, antiguo miembro de la Dirección de Investigación Judicial (DIJ), fue el primer testimonio presentado citado por la defensa del exministro de la Presidencia Demetrio “Jimmy” Papadimitriu, acusado por presunto blanqueo de capitales junto al expresidente Ricardo Martinelli y otros implicados. Ibarra explicó que realizó un análisis del holding empresarial administrado por Diamantis Papadimitriu y María Bagatelas, padres del exfuncionario, concluyendo que ellos eran los accionistas y beneficiarios finales de los fondos depositados en cuentas de sus compañías.

    El perito señaló que las sociedades Dushking, S.A. y Demetering, S.A. mantenían una relación contractual con Constructora de El Oeste para trabajos de desalinización de arena marina en conjunto con Odebrecht. Según la investigación, estas empresas recibieron transferencias de Constructora Internacional del Sur y Klienfield Services, firmas utilizadas por la Oficina de Operaciones Estructurales de Odebrecht para canalizar pagos ilícitos. No obstante, Ibarra señaló que en su evaluación no identificó indicios de blanqueo de capitales ni reportes de actividades ilegales, y precisó que no se practicaron peritajes a cuentas personales de Papadimitriu.

    Posteriormente declaró el auditor forense Leonel Sanjur, presentado por la defensa de Rosa Mari Molino y Juan Carlos Rosas, de la firma Rosas & Rosas, que brindó servicios a Odebrecht. Sanjur explicó que su peritaje determinó que la firma manejó aproximadamente 3.9 millones de dólares vinculados a la constructora entre 2009 y 2010. Según detalló, los servicios incluían trámites corporativos, gestiones ante el Registro Público, actualización de representantes legales y suministro de efectivo.

    El auditor indicó que los pagos se canalizaban mediante cheques emitidos a nombre de Roberto Gutiérrez y que la relación profesional con Odebrecht terminó en 2010, antes de que existieran regulaciones específicas sobre la administración de fondos de clientes.

    Álvaro Tomas banquero y abogado fue el tercer testigo, quien declaró a solicitud de la defensa del lobista Jaime Lasso. Tomas explicó que asesoró al comité de finanzas del Partido Panameñista entre 2009 y 2014, particularmente durante la campaña presidencial de Juan Carlos Varela. Señaló que el comité buscaba donaciones de grupos empresariales y que, por temor a represalias o exposición pública, algunos aportantes preferían no entregar fondos directamente.

    El último en comparecer fue el contador público Manuel Erasmo Moreno, quien presentó un informe relacionado con el exministro de Vivienda y subtesorero del Partido Panameñista, Carlos Duboy. De acuerdo con la investigación fiscal, la sociedad Strategic Management Group Inc., creada por Jaime Lasso en 2006, recibió en 2008 dos transferencias por un total de 150 mil dólares provenientes de Constructora Internacional del Sur y Kleinfeld Services. En ese momento, Duboy ejercía como subtesorero del partido y el dinero habría sido destinado íntegramente a la campaña política.

    Cerca de la 1:00 de la tarde, la jueza Marquínez suspendió la audiencia y ordenó la reanudación de la declaración de Moreno para el viernes 6 de febrero.